Hice la carrera de medicina entre San Sebastián y
Bilbao.
En el tercer año conocí a un chico americano que
había venido de Erasmus y nos enamoramos tanto que me puse a estudiar inglés
como una loca. Al finalizar la universidad ya tenía todos los posibles títulos
de idiomas y, sobre todo, hablaba inglés perfectamente.
Nos casamos cuando terminé la carrera, con lo
cual adquirí la nacionalidad americana, pero por motivos familiares, decidimos
quedarnos ambos en España y yo hice la residencia en un hospital de Bilbao.
Una vez al año viajábamos a Boston a ver a su
familia y, asesorada por mi suegro, que es médico allí, fui pasando los
exámenes step, en los que, sin exagerar, invertí todos los ahorros de mi sueldo
como residente.
Terminé la residencia en una época en que había trabajo
para los médicos en España, y especialmente en País Vasco. Pero mi marido
empezaba a estar cansado de vivir en Bilbao y cada vez pasaba temporadas más
largas en Boston, así que decidimos mudarnos juntos y probar suerte allí.
La primera sorpresa fue que mi título español de
especialista no servía absolutamente para nada. Si quería trabajar allí, tenía
que repetir la residencia completa, no sólo de mi especialidad, sino que
previamente debía hacer 5 años de Medicina Interna o de Pediatría general, según
a lo que fuera a dedicarme.
Otra posibilidad era hacer un Felloship de
investigación (porque allí, sin título, no te dejan poner un dedo encima del
paciente, así que de clínica no podía ser).
Como mi marido no estaba dispuesto a regresar a
España y en esa época yo estaba emocionada con la medicina estadounidense,
decidí tirarme a la piscina y repetir la residencia.
No fue tan fácil que me admitieran puesto que
necesitaba múltiples cartas de recomendación que, con mucho esfuerzo, conseguí
a través de los contactos de mi suegro. Debo decir que sin mi suegro
probablemente hubiera necesitado al menos un año de trámites para conseguir las
cartas y ser admitida en la residencia.
Empecé la residencia en el Beth Israel, un
hospital del que tengo magníficos recuerdos. La mayoría de compañeros tenía mi
edad (29 años en ese momento) ya que, aunque yo había perdido años preparando
el examen MIR y haciendo la residencia española, ellos habían tenido problemas
económicos para pagar los estudios y habían zascandileado de hospital en
hospital hasta obtener las cartas de recomendación.
Durante los años de residencia apenas pude pasar
tiempo con mi marido. Si bien la residencia española también había sido dura e
hice muchas guardias durante ella, la residencia americana fue tres veces peor
ya que, además de guardias interminables en urgencias y en planta, había que
preparar constantemente trabajos y comunicaciones a congresos. No podías
hacerlo de cualquier manera, sino que siendo residente de primer año te exigían
lo mismo que a un catedrático.
Una vez terminados los cinco años de residencia
troncal, hice otros 4 años de especialización. Cuando terminé tenía 38 años.
Llegado a ese punto, la gran mayoría de los
médicos americanos hacen el Fellow. Vamos, que sin Fellow no eres nadie; así
que me metí a ello. Más cartas de recomendación y más horas interminables de
trabajo.
Una de las características de la Medicina
Americana, que echo de menos en la española, es que todo lo que se hace se
publica. No es por vanidad, sino porque pensamos que así compartimos el
conocimiento, ayudamos a otros que puedan tener un paciente parecido al nuestro
y a nosotros nos ayuda aprender de los éxitos y errores de los demás. El médico
americano ofrece su esfuerzo y dedicación desde la mayor humildad y con respeto
hacia otros médicos.
Tanto publicar hizo que un hospital español se
pusiera en contacto conmigo para interesarse por la línea de trabajo de nuestro
hospital y posteriormente para ofrecerme un puesto de “jefa de unidad”, en ese
momento muy bien remunerado, porque querían implantar una actividad como la
nuestra en uno de los grandes hospitales de Madrid.
No sé por qué acepté.
Mi matrimonio estaba haciendo aguas en ese
momento y pensé que la distancia sería refrescante. También tenía deseos de
volver a vivir cerca de mis padres, que ya empezaban a ser mayores.
Acepté el contrato del hospital español y me
equivoqué.
Desde entonces han pasado cuatro años.
El hospital español olvidó todas sus promesas una
vez que la unidad estuvo montada. Además, asistí a la lucha por “quién firma
primero” de gente que quiso atribuirse todos los méritos de un trabajo que había
tenido que hacer yo sola.
Cuando mis compañeros norteamericanos me
preguntan qué tal estoy en España me da vergüenza contarles cómo me han sido
las cosas en mi país. Así que les digo que estoy bien. Les digo que he perdido
mi trabajo por la crisis, pero que estoy intentando ponerme por mi cuenta. Que
la medicina en España está muy bien, aunque trabajamos con menos medios que en
los grandes hospitales de Boston.
No quiero ser injusta y atribuir toda mi tristeza
a la crisis del sector. También ha influido el fracaso de mi matrimonio,
sentirme extranjera en mi país natal o sentirme frustrada por haber tomado una
mala decisión.
Me doy un plazo de dos años para decidir regresar
definitivamente a EEUU.
No pensaba contar nada personal en este blogg y
hasta ahora no había expuesto mi experiencia en EEUU porque tenía heridas
abiertas, pero después de responder a muchos emails de gente queriendo saber
cómo vivir la aventura americana me he decidido a compartir con vosotros esta
pequeña parte de mi vida.
Hay que ser muy madura para poner todo este comentario en el blog. Te deseo lo mejor en esta vida. Porque es duro estudiar , especializarse y trabajar de medico. Y nada valorado, sobretodo por la administracion.
ResponderEliminarUn saludo. Un medico más
Muchas gracias por compartir tu experiencia, profesional y personal, abiertamente con nosotros. Yo acabé la residencia hace 2 años, y siembre había tenido en mente intentar trabajar en Estados Unidos o en Canadá, pues estuve allí unos meses con becas de formación y me encantó la forma de trabajar y los medios... pero es tremendamente complicado como muy bien has explicado tú. Aún así, sigo con la disyuntiva de si intentarlo o no (tengo ahora 32 años), dado que aquí, aunque tengo trabajo, no tengo ninguna opción de desarrollo profesional en el hospital, y cada vez trabajamos más horas por menos dinero, y lo que es peor, con menos recursos... pero esa es otra historia, nuevamente darte las gracias por tu blog. Te deseo lo mejor.
ResponderEliminarHola, muy buenas, soy un joven estudiando español que se esta formando en costa rica, actualmente tengo 22 años y desde hace un año curso medicina.
ResponderEliminarPor diferentes convenios entre universidades tengo la opcion de hacer parte del internado en california o florida, lo que me ayudara a obtener parte de las horas que te exigen segun he sido informado para poder ejercer como medico una vez haya pasado los examenes.
Me gustaria comunicarme contigo para saber mas detalles sobre tu experiencia pues, aqui te lo pintan todo muy bonito y estoy verdaderamente sorprendido con lo que tu has llegado a experimentar.
Gracias por todo, no te rindas.
PD: Yusep4@hotmail.com
Hola Yusep:
ResponderEliminarLa experiencia en Estados Unidos, para mí es muy recomendable. Los médicos en general son competentes (además de muy competitivos) y lo que más destaco es el nivel de respeto tanto entre profesionales sanitarios como con los pacientes.
La medicina no es en absoluto paternalista, como sucede todavía en España y en los países latinos. El paciente pregunta mucho y puede parecer que te está cuestionando, pero no es así. Por otra parte, el paciente americano acepta bien ser evaluado por un estudiante; saben que tienes que aprender y se sienten orgullosos de ayudarte.
La acogida es buena. Yo nunca me he sentido desplazada por ser española. Es verdad que piensan que vienes de un país poco desarrollado, te harán mil análisis y te vacunarán de todo; en mi caso me repitieron el Mantoux en tres ocasiones porque no se podían creer que viniendo de España fuera negativo. (Si es positivo es una faena porque te tienen varios meses tomando las pastillas sin dejarte acceder al hospital aunque tengas informes justificando que ya hiciste el tratamiento completo).
Sobre las horas de prácticas, imagino que lo dices por el contenido práctico de las asignaturas de las que te debes examinar; si haces un año de carrera allí, lógicamente tiene que ser con las mismas condiciones que sus estudiantes. En mi caso yo había hecho toda la carrera en España, así que no me exigieron repetir las prácticas, lo que yo tenía que hacer era pasar el examen teórico y el práctico. Lo que no me convalidaron fue la residencia, pero sí las prácticas de la carrera una vez pasados los exámenes.
Te deseo mucha suerte en EEUU;
Teresa
Hola! He leido tu blog casi entero porque me interesa mucho el tema de trabajar de medico en EEUU. Este año he terminado el bachillerato y me han aceptado en la Universidad Autonoma de Madrid. Tengo un nivel alto de ingles y me gustaría ir preparandome desde el principio los steps esos para convalidar, es decir, todo lo que estudie ir a la vez estudiándolo en ingles. Quería saber como te lo preparaste tu y si es muy difícil. Una vez terminada la residencia allí, ¿puedes trabajar de médico? Y cuánto se cobra aproximadamente de residente. Muchas gracias por todo! Te dejo aquí mi correo: juanfdez95@gmail.com
ResponderEliminarLos USMLE no son difíciles; el contenido es el mismo que en la carrera española. El problema es manejar los nervios a la hora de examinarte en otro país, y sobre todo, que se fijan en que utilices un vocabulario médico normal, no forzado. Vamos, que saber inglés no es suficiente si no conoces la jerga médica habitual y no te ven cómodo a la hora de comprender las expresiones que utilizará el paciente o las abreviaturas que utilizarán los examinadores. Yo no me arriesgaría a hacer el examen sin haber pasado al menos un año allí.
ResponderEliminarUna manera de aproximarte al sistema americano siendo un estudiante español es hacerlo a través de una beca Clerkship o Elective, que se obtienen a través de universidad; lo que suelen hacer es un examen de inglés y te conceden un mes durante las vacaciones de verano en el país que elijas (hay un sistema de puntos y las plazas de EEUU se agotan pronto, pero no es imposible).
Un vez terminada la residencia en EEUU puedes trabajar de médico allí, por supuesto, puesto que tu título es norteamericano, el problema es que muy probablemente te exigirán la nacionalidad para admitirte; desde luego que sin nacionalidad no puedes trabajar. Otro medio es obtener una Greencard, pero debes ser un profesional muy valioso (desde el punto de vista de ellos), para que te lo tramiten.
Ten presente que sólo con el título de especialista norteamericano no vas a poder trabajar en España. Yo todavía no he podido convalidar una de las especialidades que hice allí (tuve que hacer la residencia troncal y la residencia de especialización; que en España deberían equivaler a dos residencias de las cuales yo ya había hecho una en Bilbao; pero parece que los del comité de convalidaciones no sienten simpatía por alguien que viene de fuera).
Es decir, si te vas a EEUU es una apuesta de por vida: vas a quedarte allí y vas a ser ciudadano americano.
El sueldo de residente varía según el estado y según el hospital; no te doy cifras porque de aquí a siete años en que accedas a ello va a cambiar. Te permite vivir bien; la gente tiene para formar su familia y para pagar las becas de estudiante.
Para que te admitan como residente, además de la nacionalidad, necesitas las cartas de recomendación. Te las puede hacer un médico español, pero debe ser alguien de renombre, y la carta tiene que estar bien escrita (he visto cartas de médicos españoles tan mal escritas que por desgracia se fueron directas a la papelera). La carta de recomendación no es un trámite; lo que pone tiene que ser verdad y verificable. Es importante que si puedes publiques algo durante la carrera en una revista de impacto (esto de nuevo es muy difícil para un estudiante pero no es imposible).
Ahora a lo que te enfrentas es al primer año de carrera, espero que te vaya muy bien y que saques buenas notas.
Mucha suerte.
Hola Teresa, ante todo muchisimas gracias por todo lo que has compartido con nosotros, porque no ha debido ser fácil escribir cosas tan personales y con tal honestidad. En serio, gracias de corazón.
ResponderEliminarLlevo 6 años trabajando como medico en Alemania y pensaba irme a otro país, valorando muy seriamente EEUU como opción, pero no me siento tan segura como para lanzarme a todo eso sin haberlo probado temporalmente para saber si es lo que busco.
Sabes si existen opciones para hacer una rotacion clinica temporal, aunque sea bajo supervisión de otros médicos? (remuneradas, ya que por desgracia no tengo ahorros suficientes para mantenerme sin un sueldo)
Un saludo y mil gracias!