lunes, 4 de junio de 2012

Mesa de contratación

A los que como yo, os presentáis a todas las mesas de contratación, no va a sorprenderos nada de lo que cuente; pero he decidido incluir en el blogg una de mis experiencias para que los que inician este escarpado camino no se lleven un sopapo al enfrentarse con la cruda realidad.

Las "mesas de contratación" son una manera de contratar a un enchufado pasándose por alto las bolsas de empleo y dándole un áura de legalidad. Casi siempre se convocan con "carácter de urgencia", de manera que "no da tiempo a publicarlo en el BOE" y únicamente puede verse en el corcho del despacho del jefe de servicio.

A menudo, para que la cosa parezca legal, los jefecillos piden que se llame a gente de la bolsa que ellos saben que está trabajando o que viven a 800 Km del hospital. Como el proceso selectivo es al día siguiente, no hay margen para el traslado.

En mi caso, supe de una bolsa de empleo con perfil y carácter de urgencia a la que decidí presentarme.

Sin dar más datos, dependía de la bolsa de empleo de Castilla y León, de la que me llamaron un día a las 14:00 para estar en la mesa al día siguiente a las 8:00.

Llegué con mi currículum, las cartas de recomendación de mis anteriores jefes, títulos originales varios...

La primera sopresa fue que ninguna persona de ese hospital se presentaba a la mesa. Hay una norma no escrita según la cual no debes presentarte a una mesa de contratación de tu hospital sin ser el enchufado: lo que debes hacer es no molestar y esperar a que, en unos años, el enchufado seas tú. Así que en un servició grandísimo en que más de la mitad de sus médicos están firmando mes a mes, ninguno tuvo la osadía de presentarse en dirección médica con su curriculum.

Una vez reunidos director y subdirector médico, jefe de servicio, representante sindical, secretario y jefe de sección, me llevé la siguiente sorpresa: la enchufada tampoco se presentaba a la mesa.

Su jefe, presente en el tribunal, la llamó a su móvil más de veinte veces en las dos horas que estuvimos el resto esperando. El espectáculo empezaba a ser incómodo y ridículo, y los otros candidatos y yo (todos por encima de los cuarenta y con buenos currículums) nos mirábamos con cara de sorpresa.

Averiguamos que la candidata (la R4 que acababa de terminar la residencia), había sufrido una crisis de ansiedad, ya que no sabía si quedarse a trabajar en esa ciudad o buscar trabajo cerca de su familia.

Una vez que su jefe supo que la chica no venía, decidió levantar la veda sobre el resto de su servicio: si la enchufada no venía, al menos que la plaza quedara "en casa", no había derecho a que alguno de nosotros nos la lleváramos.

Resumiendo, el representante del sindicato decidió que se iniciaran las entrevistas sin esperar más. Pasamos uno a uno y las preguntas que nos hizo el jefe de la enchufada eran, como poco, para reírse. A mí me hizo una pregunta en inglés para ver si yo lo comprendía. Alucinante.

Finalizada la mesa de contratación el representante sindical nos dio a cada uno una copia del perfil y de la convocatoria.

Ese mismo día, a las 16:00 me llamaron de nuevo de la mesa de contratación. Por un momento pensé que había sido afortunada y que me llamaban para firmar el contrato. Sin embargo, para lo que me llamaban era para decirme que se repetía el examen dado que "no se había presentado ningún candidato que cumpliera el perfil".

El nuevo perfil, que conocí al día siguiente, incluía la cláusula de "haber terminado la residencia en 2012".

Ni que decir tiene que en esta segunda ocasión vino la enchufada y se le asignó la plaza.

Posteriormente he llamado repetidamente a la bolsa de contratación de Valladolid para enterarme de qué había pasado. Allí nadie sabía nada. Me hicieron hablar con toda la plantilla pero todo quedó en que era algo "interno" de cada hospital, que ellos no tenían la convocatoria, que no sabían nada.

¿Para qué servía el representante sindical en este caso?

Así funciona España y así se hace una selección de calidad del personal sanitario.

Becas de intensificación: letra pequeña.

Como muchos sabéis, el instituto Carlos III concede unas ayudas llamadas "becas de intensificación" para que un médico con plaza en propiedad pueda dedicarse a investigar y se contrate a un médico sustituto para suplir su labor asistencial.

En este caso, a mí me ofrecieron ser el médico sustituto.

Tras varios meses en paro no me lo podía creer y ese mismo día me desplacé a la ciudad en que me habían ofrecido el puesto. Me extrañaba que algo tan bueno estuviera sin cubrir. Según me dijeron "la gente no quiere trabajar", "todos hemos empezado desde abajo", etc.

Lo que en principio iba a ser un contrato de dos años como médico adjunto con actividad de planta y consulta, se convirtió en algo muy diferente una vez que me pusieron el contrato delante.

- La beca cubre 6 meses de sueldo, pero el "investigador" había decidido distribuirlo en 2 años. Es decir, misma cantidad total de dinero estirada durante dos años. A efectos prácticos, el sueldo es de 820 euros mensuales.

- Para poder estirar el tiempo, el alta en la Seguridad Social no es continuada, sino a semanas alternas, con baja en la seguridad social quince días al mes.

- El contrato es como becaria, ni siquiera es necesario aportar la titulación a la hora de firmar el contrato, ya que "para los becarios no hace falta".

- Al hilo de lo anterior, no cuenta el tiempo trabajado de cara a una futura oposición. El tiempo trabajado sólo contabiliza si el contrato se hace como personal estatutario.

- Horario completo aunque sólo te paguen el 25%.

- El contrato es compatible con guardias, pero en este hospital no lo era, ya que "no podemos permitirnos los salientes de guardia" y "hay pocas guardias para repartir". Una pena, ya que la guardia sí que cuenta como tiempo trabajado y además mejora el sueldo. Ni que decir tiene, que el resto de médicos del servicio, incluído el médico "investigador", sí que hacen guardias.

- Al no estar contratada por el hospital, no dispones de sello ni de recetas. El sello y recetas son las del investigador principal (??????) que llevará un control de lo que gastas, ya que la productividad la cobrará él, que es el que tiene contrato con el hospital.

- Además de asistencia (totalidad de planta y consultas del "investigador"), hay que recoger datos para las investigaciones de este señor. Se puede hacer en horario de tarde o de fin de semana.

- Cada tres meses, el investigador evalúa tu actividad y valora si te mereces seguir trabajando para él.

Escribí varios emails a las direcciones que figuran en la página de información del Carlos III. Quería saber si era posible que me contrataran como personal estatutario, si podía exigir hacer al menos una guardia, si tenía derecho a vacaciones y si era legal que el dinero de 6 meses se distribuyera en dos años. Sólo recibí una respuesta diciendo que "esto a nosotros no nos compete" y remitiéndome de nuevo a la misma web en la que nadie sabe nada.

Pues bien, a pesar de que estando en el paro gano más, mi desesperación me ha hecho firmar este contrato al que me incorporaré el próximo lunes. En mi caso, sí que quiero trabajar y, antes de volver a plantearme salir de España, necesito saber que lo he intentado.